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"Alguien
ha dicho que el oficio del escritor es el mejor del mundo, aunque existan
otros más antiguos. O quizás no. La
necesidad de contar y oír contar se inicia en ese momento mágico en que
alguien no se da abasto con la percepción directa de la realidad que lo
circunda y vaga con su mente mas allá de los límites reales de su mundo
donde termina lo visible y comienza la oscuridad llena de la inquietud
por lo desconocido de las sombras apenas dibujadas de la incertidumbre.
La
imaginación empieza con el acto de ver sin ser dado tocar. Alguien imaginó
primero el origen de las estrellas y pasaron milenios antes de que otro
alguien pudiera medir sus distancias. La expansión de la mente hacia un
estado gaseoso es la imaginación, el primer estado del pensamiento racional.
Razón y representación son entonces uno mismo. Ese acto no tiene ni antecedentes,
ni sustitutos. Y aquel que piensa imaginando, necesita representar en
el lenguaje no sólo lo que imagina, también la propia realidad que lo
circunda; una representación, esta última, que desde entonces e inevitablemente
estará teñida con los mismos colores de la imaginación".

Mentiras
Verdaderas
(Fragmento)
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